La mantis religiosa antiguamente se llamaba santateresa. Son originarias de Eurasia y África. Fue introducida en Norte América en 1899 en un barco con plantones y, a pesar de ello, es el insecto oficial del estado norteamericano de Connecticut.

El tamaño de la mantis es aproximadamente de 4 a 6 centímetros, con un tórax largo y unas antenas delgadas. Tiene dos grandes ojos compuestos y tres ojos sencillos entre ellos. La cabeza puede girar hasta 180 grados. Sus patas delanteras se recogen ante la cabeza, y tienen espinas para sujetar a su presa.

Puede ser de color verde o pardo con distintos matices.

Caza al acecho, permanece inmóvil con las patas delanteras juntas (por lo que parece que está rezando) a la espera de que una presa se acerque. Cuando otro insecto se posa junto a ella lo observa girando la cabeza (las mantis tienen muy buena vista) y atacan lanzándose rápidamente. Agarra la presa con las patas delanteras.